Descubre hoy mismo ¿Qué pasa si un galpón de aves tiene el amoniaco (NH3) alto? y cómo proteger a tus aves de este gas invisible pero muy peligroso.

¿Qué pasa si un galpón de aves tiene el amoniaco (NH3) alto?

El amoniaco (NH3) es un gas incoloro de olor penetrante que se produce de forma natural por la descomposición de materia orgánica, como el excremento de las aves cuando se moja o se calienta. En los galpones, es ese olor fuerte que pica la nariz y hace llorar los ojos al entrar. Si tú lo sientes al entrar, tus aves ya llevan tiempo expuestas a niveles peligrosos, porque ellas viven y respiran mucho más cerca del suelo, que es exactamente donde el gas se acumula.

Este gas es un enemigo silencioso. Cuando alcanza niveles altos, irrita y daña las vías respiratorias de las aves desde adentro: quema la tráquea y los pulmones, lo que hace que dejen de comer, pierdan peso y produzcan menos. Para cualquier productor, el amoniaco alto se traduce directamente en pérdidas: alimento que las aves no aprovechan porque están enfermas, menor producción y mayor mortalidad.

Daños visibles en las aves:

El amoniaco no solo afecta los pulmones. A nivel externo, uno de los primeros signos es ver aves con los ojos cerrados, hinchados o con una telita blanquecina. Esto ocurre porque el gas irrita y quema la córnea. Un ave que no ve bien no puede encontrar su alimento ni su agua, se debilita y queda vulnerable.

En el suelo, la combinación de humedad y amoniaco provoca quemaduras en las patas conocidas como pododermatitis: llagas oscuras y dolorosas que hacen que las aves eviten caminar y se queden quietas en un solo lugar. Mantener el aire limpio dentro del galpón es la única forma de prevenir estos problemas antes de que aparezcan.

¿Cómo medir el amoniaco (NH3) en tu galpón?

El olfato no es una herramienta confiable: nos acostumbramos a los olores y dejamos de percibirlos aunque el gas siga presente. Por eso, medir con equipos es la única forma de saber con certeza qué está pasando dentro del galpón. En Avinstrumentos ofrecemos tres opciones según el nivel de tecnificación de tu granja:

  1. Cinta de Amoniaco (NH3): La opción más sencilla y económica. Es una tira de papel reactivo que cambia de color al entrar en contacto con el gas. Solo la dejas en el galpón unos minutos y te indica si hay presencia de amoniaco y si representa un riesgo para tus aves.
  2. Monitor de Amoniaco (NH3) portátil: Un equipo de mano que te da la lectura exacta en partes por millón (ppm) en tiempo real. Puedes caminar por el galpón y detectar en qué zonas se acumula más el gas, sin esperar a ver síntomas en las aves.
  3. Estación de Monitoreo en Vivo: La solución más completa. Vigila el galpón las 24 horas y envía los datos directamente a tu celular. Si el amoniaco sube mientras estás en otra labor, recibes una alerta para actuar de inmediato, antes de que el problema afecte tu producción.

¿Cómo bajar el amoniaco (NH3) rápidamente?

La ventilación es la acción más inmediata: abre las cortinas laterales para que el aire circule y renueve el ambiente del galpón. Junto con esto, es fundamental controlar la humedad del suelo. Revisa que los bebederos no estén goteando, remueve la cama en los puntos húmedos y reemplaza el material que esté muy compactado o mojado.

Recuerda que un suelo seco es la base de un galpón sano. El amoniaco se produce principalmente cuando la materia orgánica se humedece, así que controlar la humedad es controlar el gas desde la raíz.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo eliminar el amoniaco (NH3) de un galpón? El primer paso es reducir la humedad: remueve o reemplaza la cama en las zonas mojadas y asegúrate de que los bebederos no estén derramando agua. Luego, ventila bien el espacio abriendo cortinas o usando ventiladores para que el aire viciado salga y entre aire fresco. La Estación de Monitoreo en Vivo de Avinstrumentos te permite saber exactamente cuándo actuar, para que no pierdas tiempo ni reacciones demasiado tarde.

¿Cuáles son los síntomas de amoniaco (NH3) elevado en aves? Los signos más comunes son estornudos frecuentes, ojos rojos, llorosos o cerrados, alas caídas y aves que se ven decaídas o inactivas. También notarás que la cama está pegajosa y con olor muy intenso. Si tus aves no ganan peso o no producen como deberían a pesar de comer bien, el amoniaco puede estar afectando su rendimiento sin que lo notes a simple vista.

¿Qué es un medidor de amoniaco (NH3) y por qué necesito uno? Es un equipo que mide la concentración de amoniaco en el aire en partes por millón (ppm). El nivel seguro para las aves está por debajo de 20 ppm. Por encima de ese valor, ya están ocurriendo daños en el sistema respiratorio aunque las aves parezcan estar bien. Un medidor te da la certeza que el olfato no puede darte. En Avinstrumentos tenemos opciones para todos los presupuestos: desde cintas reactivas hasta monitores digitales portátiles.

Fuentes de referencia

  • Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) – Programa Nacional de Sanidad Avícola
  • Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) – Buenas prácticas de producción avícola

Merck Veterinary Manual – Ammonia Toxicosis in Poultry